Si creo que todo puede cambiar...

A

Y si un día gris de pronto te das cuenta lo negro que es tu mundo. O que lo que pensaste que podía ser blanco y seguro y feliz no lo es. ¿Que haces cuando eso pasa? Cuando llegaste al último espacio abajo de todo y nadie está ahí para darte esa mano que necesitas, o si esa mano te tapa ese huequito de luz que tal vez te daban algún mínimo de esperanza.
Cuando pensas que todo lo malo ya había pasado, que de última no puede pasar algo peor, y este universo te dice - Ja ja ja, siempre hay algo peor.
Y te das cuenta que también siempre se puede estar un poco más mal, se te revuelve el estómago, se te revuelven las ganas de ser, de estar, de todo.
Y si se puede ser aún más dramático no te salen ya ni lágrimas, solo ese nudo en la garganta que antecede lo peor que podrías sentir.
El hecho de que todo este mal lo sobrellevaba, pero a eso sumarle la desilusión de él me superó. Siempre me supe una idiota, por creerle tanto a mi corazón, lejos de ser cursi, es de lo peor en la vida, me gustaría como con los demás estar recubierta por esa especie de armadura que usaban en la guerra, pero nunca me salió con él. Me arrepiento, porque cuando esperas lo peor de alguien y eso pasa esta bien, pero cuando lo que esperas y lo que pasa no concuerda te desarma, literalmente, te deja contra la pared sin saber para donde salir corriendo, y cuando por fin sabes, no sentis las piernas, estas ahí paralizada por el dolor de eso que no esperabas, de la persona que no esperabas. ¿Y ahora como sigo, como empiezo, como perdono, como me perdono, por ser tan estúpida y no poder usar esa armadura con él?
No se puede, no se hace, nada cambia. Nada va a estar mejor. Nada puede arreglar tu corazón.

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