Si creo que todo puede cambiar...

Carrefour Out.


Fue clausurada la sucursal de Av. la Plata de la empresa de origen francés. El cierre momentáneo -por supuestas obras de reparación edilicia- vuelve a poner sobre el tapete la cuestión de la debilidad corporativa de firma.
Por estos días la prensa nacional dio lugar, tardía y lateralmente, al declive corporativo de Carrefour. Hemos seguido por muchos años la situación del supermercado, mientras varios se hacían los distraídos. Lamentablemente éramos pocos quienes sosteníamos que la empresa francesa estaba en problemas y no sólo en el plano local, sino también a escala internacional. Jamás nos olvidaremos, en ese sentido, de la oportunidad perdida allá por el año 2005, ocasión que San Lorenzo dejó pasar a nivel institucional sin mover un dedo
Por fortuna, hoy la realidad es otra. Celebramos que la noticia de la clausura (momentánea) de la sucursal de Av. La Plata haya tenido tanta repercusión entre la masa azulgrana, y que la misma se muestre en permanente estado de alerta acerca de lo que sucede con nuestra Tierra Santa. Nos llena de orgullo que muchísimos Cuervos se den cuenta de que la Vuelta está cada vez más cerca, y sólo aguardamos que -llegado el momento- la Institución se comporte acorde a las circunstancias
Por otro lado, todo parece indicar que este fin de semana quedará sin efecto la resolución 40/07 que había emitido la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), hace poco más de cuatro años, el 1 de agosto de 2007. Dicha normativa estableció -en carácter transitorio- que en ningún partido correspondiente a los torneos del ascenso se permitiría el ingreso del público visitante. 
Durante ese lapso "transitorio", la idea era estudiar e implementar las mejores formas de optimizar la seguridad e infraestructura de los estadios. Por supuesto, nada de eso ocurrió, y la casi segura vuelta del público visitante obedecerá pura y exclusivamente a criterios políticos y comerciales. 
Pero esta determinación trae aparejada otra cuestión que nos toca muy de cerca a todos los Cuervos que creemos en la Vuelta a Boedo, ya que evidencia una complicación adicional con respecto a la planificación y construcción de nuevos estadios de fútbol en la Argentina
En ese sentido, debe destacarse el caso de Chacarita Juniors, que tras 141 días de trabajo remodeló su cancha sin prever la presencia de hinchas visitantes, y así corrió el riesgo de perder la localía que tanto le costó recuperar. Los dirigentes del Funebrero ya aclararon que no cambiarán de escenario, por lo que no podrán ofrecer entradas a sus adversarios. Y que entenderán a los clubes que se comporten de la misma manera. 
Este ejemplo demuestra lo difícil que es diseñar un estadio en un fútbol cuya legislación ayer prohibía a los visitantes, hoy estipula la entrega de un cupo mínimo de 2.000 lugares y mañana quién sabe si no obligará a elevar ese piso. Un escollo más para sortear. Un escollo más, claro, que no nos detendrá
Vamos a Volver.

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