Si creo que todo puede cambiar...

- Regla número uno: Nunca lo critiques.

- ¿Ni de manera constructiva?
- Nunca. Los hombres no pueden crecer, cambiar o progresar. Su madurez acaba con usar el inodoro. Regla número dos: Ríete de todo lo que diga.
- ¿Y si no es chistoso?
- Es irrelevante. Una risa fingida es como un orgasmo.
- ¿Un orgasmo fingido es bueno?
- No, pero es mejor que no tener un orgasmo.
- Es lo mismo.
- Sólo para ti. No eres la única persona en el cuarto. No seas egoísta.
(Risa)
- Esa estuvo perfecta.
- ¿De verdad o de mentira?
- Nunca lo sabrás. Regla número tres: Los hombres son muy visuales. Hay que cambiar tu apariencia.
- ¿Qué tiene de malo?
- Eres una mujer muy atractiva, pero eres totalmente inaccesible. Proyectas comodidad y eficiencia.
- ¿Y qué tiene de malo?
- Nada, pero nadie se quiere "tirar" eso.
[...]
- Regla número cuatro: Nunca hables de tus problemas. A los hombres no les importa.
- A algunos hombres sí.
- No, unos fingen que les importan. Cuando te preguntan: "¿Cómo estas?" quieren decir: "Déjame metértelo." Crees que Colin está por encima de todo, pero es un hombre. Si le interesas remotamente ya ha de haber pensado en tus orificios mínimo 10 veces.
- Supones que todos son tan perversos como tú.
- Yo no supongo nada. Lo sé.

2 comentarios:

fragelle. dijo...

me gustó la pelí, cuando la ví.
:D mucha suerte

Miir Devechi dijo...

Me encanto, un beso :)