Si creo que todo puede cambiar...

Una mano tendida. Un hasta luego. Una cuestión de tiempo. Una sonrisa. Una oración que se murió sin decir nada. Por cada cien palabras, una mentira. El corazón de un pueblo. El alma de una fiesta. Las llaves de un candado. Un tango de Sabina. Cuando se duerme deja abierta la ventana para que pase el viento y le haga compañía. Se escapó de esta rutina sin amor y se colgó con una nube que pasó. Sueña despierta, duerme vestida, anda descalza, siempre escondida... En todas las luces de la ciudad, en el fondo de un vaso o en un placard, arriba de un bondi o en una moneda. Juntando las migas de una pasión, en el estribillo de esta canción, doblando en la esquina, detrás de una puerta.
Un beso de la luna. Un gol de Diego. Una guitarra a mano. Unas cosquillas. Es el conejo que salió de la galera. El primer premio que ganaste en una rifa. Es una rosa blanca. Un bosque entero. Una canción de Charly. Otra cerveza. Anda diciendo por ahí que está muy triste, por ser feliz en medio de tanta miseria. Se afanó del arco iris un color, tocó a mi puerta y sin querer me lo pintó. Cuando la noche se queda dormida, ella te envuelve, siempre escondida... En todas las luces de la ciudad, en el fondo de un vaso o en un placard, arriba de un bondi o en una moneda.

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